Migrar tu tienda online sin perder posicionamiento ni ventas

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Cambiar de plataforma o de proveedor da miedo por una razón muy concreta: el día de la migración puedes perder de golpe las visitas que llevas años consiguiendo. Pasa, y casi siempre por el mismo motivo: nadie se ocupó de las redirecciones.

La buena noticia es que una migración bien planificada no tiene por qué costarte ni una venta. En Web Consulting hemos movido tiendas online entre plataformas y entre hostings, y este es el método que seguimos.

Qué se pierde cuando una migración sale mal

No es solo el diseño. Cuando una tienda cambia sin plan, lo que se rompe es esto:

  • Las direcciones de tus productos. Si la ficha que Google tenía indexada deja de existir y no redirige a la nueva, pierdes esa posición y las visitas que traía.
  • Los enlaces que te apuntan. Cada enlace desde otra web va a una dirección concreta. Si esa dirección muere, el enlace deja de aportar.
  • Las cuentas de tus clientes. Si no se trasladan, tus clientes habituales se encuentran con que no pueden entrar, y muchos no vuelven.
  • El histórico de pedidos. Necesario para devoluciones, garantías y para tu propia contabilidad.
  • Las campañas activas. Anuncios y correos que apuntan a páginas que ya no existen.

El plan, paso a paso

1. Inventario de lo que tienes hoy

Antes de tocar nada, hay que saber qué hay: todas las direcciones de la tienda actual, qué páginas reciben visitas desde Google, cuáles tienen enlaces externos y qué productos venden de verdad. Esa lista es la red de seguridad de toda la migración.

2. Mapa de redirecciones, producto a producto

Es la pieza clave. Cada dirección antigua debe apuntar a su equivalente nueva con una redirección permanente. No vale mandarlo todo a la portada: Google lo interpreta como que esa página ha desaparecido, y el efecto es el mismo que no redirigir.

Si un producto ya no existe, la redirección va a su categoría o a un sustituto lógico. Con catálogos grandes, esto se prepara en una hoja de cálculo y se automatiza.

3. Traslado de datos

Productos con sus variantes, categorías, clientes, pedidos, valoraciones y contenido del blog. Lo importante es revisar una muestra a mano después de importar: los precios con descuento, el stock y las variantes son lo que más se desordena.

4. Pruebas antes del cambio

La tienda nueva se monta en un entorno de pruebas y se comprueba lo que de verdad importa: que se pueda completar una compra con cada forma de pago, que lleguen los correos de pedido, que las tarifas de envío calculen bien y que la facturación reciba los datos correctos.

5. El día del cambio

Se elige el momento de menos ventas, se activan las redirecciones a la vez que la tienda nueva, se comprueba que no queda ningún bloqueo a los buscadores heredado del entorno de pruebas y se envía el nuevo mapa del sitio a Search Console.

6. Las dos semanas siguientes

Aquí se gana o se pierde la migración. Hay que vigilar los errores 404 que aparezcan, revisar la cobertura en Search Console, comprobar que las páginas nuevas se van indexando y seguir el ritmo de pedidos para detectar cualquier paso roto en el proceso de compra.

Los cinco errores que vemos una y otra vez

  1. Redirigir todo a la portada. Es la forma más rápida de perder el posicionamiento de miles de fichas.
  2. Dejar el bloqueo a buscadores del entorno de pruebas. La tienda nueva se publica y Google no puede entrar. Pasa más de lo que parece.
  3. Cambiar de plataforma y de diseño a la vez sin medir. Si algo baja, no sabrás qué lo causó.
  4. Olvidar las imágenes. También posicionan y también necesitan redirección.
  5. No avisar a quien hace las campañas. Los anuncios siguen apuntando a direcciones muertas y pagas por visitas que acaban en error.

¿Cuánto tarda y cuánto cuesta?

Depende del tamaño del catálogo y de lo distinta que sea la estructura nueva. Una tienda pequeña con direcciones parecidas es un trabajo acotado; una con miles de referencias y una estructura diferente requiere preparar el mapa de redirecciones con cuidado, que es donde está el grueso del esfuerzo.

En nuestros presupuestos la migración va detallada aparte, para que veas qué parte es montar la tienda y qué parte es trasladar lo que ya tienes. Puedes ver cómo planteamos los presupuestos en el artículo sobre cuánto cuesta una tienda online.

Preguntas frecuentes

¿Voy a perder posiciones en Google?

Es normal notar un movimiento de dos a cuatro semanas mientras Google reindexa. Con las redirecciones bien hechas se recupera, y a menudo se mejora, porque la tienda nueva suele cargar más rápido.

¿Puedo migrar sin cerrar la tienda?

Sí. La tienda nueva se prepara en paralelo y el cambio real son unos minutos.

¿Se pueden traer los pedidos antiguos?

Sí, igual que los clientes y sus direcciones. Lo que no se migra automáticamente son las contraseñas, así que se avisa a los clientes para que la restablezcan.

¿Y las valoraciones de producto?

Se migran en la mayoría de los casos. Si vienen de un servicio externo, depende de ese servicio.

¿Cuándo es el mejor momento?

Fuera de tu temporada alta. Si vendes mucho en Navidad, la migración se hace en enero o antes de septiembre, nunca en noviembre.

Migrar es un buen momento para arreglar lo que arrastras

Una migración obliga a revisar el catálogo, las categorías y los textos. Aprovéchala: es la ocasión de ordenar lo que llevas años posponiendo.

Si estás pensando en cambiar de plataforma o de proveedor, cuéntanos cómo es tu tienda y te decimos qué implicaría el traslado en tu caso. Y cuando esté funcionando, nuestro soporte y mantenimiento se encarga de que siga así.

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